Esto es México

¡Esto es México!

En este artículo anterior estuve criticando el patrioterismo mostrado por la población en general con respecto a la celebración de la Independencia de México. Las banderitas tricolores, los actos cívicos en las escuelas y la duda sobre si los valores inculcados a las nuevas generaciones son los adecuados.

Tuvo que suceder una desgracia como lo han sido los terremotos que han acaecido en el territorio nacional para que surgiera una respuesta a mi incertidumbre sobre lo que nos hace mexicanos.

Las fotos, los videos y los testimonios no engañan. La solidaridad mostrada, la disposición de ayuda, el desapego al materialismo y el amor por la vida son, definitivamente, los valores con los que crecemos en este país.

Tal vez en la vida cotidiana no se alcanza a apreciar, pero como ejemplo, un buen porcentaje de las personas no puede evitar dar una moneda al ver a un indigente solicitando limosna. Tampoco es raro que entre vecinos se ayuden cuando hay alguna emergencia en alguna casa cercana. Y en carretera ni se diga. Si alguien sufre un desperfecto o accidente, hasta ponen en riesgo la vida por acercarse a ayudar.

Si, esto es México. Esta es la actitud de los mexicanos. Solidarios, empáticos y dispuestos a ayudar.

Y ahora estamos sumando uno más: la justicia.

Me refiero a que ahora ya sabemos que parte nos toca a cada uno de los ciudadanos de acuerdo a la función que estemos desempeñando. Ya estamos siendo conscientes de lo que podemos hacer cada quién y empezamos a exigirlo.

Una muestra de ello es la petición, ya convertida en demanda popular, de utilizar los recursos que se darían a los partidos políticos para sus campañas en las reconstrucciones necesarias en los lugares afectados, si no todo, por lo menos una parte.

Además de eso, también prospera la solicitud ciudadana para investigar las fallas en las construcciones para con ello fincar responsabilidades a quienes correspondan y someterlos a las penas correspondientes.




Se ha llegado incluso al desconocimiento de las autoridades que piden ser mandos en las labores de rescate y distribución de ayuda, haciéndolos a un lado en tales tareas y exigiendo que permitan a los ciudadanos hacerse cargo.

Todo esto significa una cosa: el pueblo está harto de la manipulación de los encumbrados –políticos y empresarios– y ahora reclama su derecho a la autodeterminación.

Tal es el caso del estado de Morelos, donde los ciudadanos han tomado posesión de la ayuda humanitaria que estaba siendo desviada por empleados del gobierno estatal, pero superados en número no pudieron evitar que cientos de estos ciudadanos liberaran tal ayuda y la trasladaran por su cuenta a las zonas y comunidades necesitadas.

Pero eso no es todo. También hay denuncias de las manipulaciones mediáticas, como el caso de Frida Sofía, que pareciera ser que inventaron la historia y le dieron cobertura a fin de aumentar la audiencia de una de las grandes televisoras. Y otros casos más como las rapiñas, robos y abusos de confianza por parte de criminales sin valores.

En otras palabras, ya estamos cambiando los valores. Ya condenamos a las personas que intentan beneficiarse a toda cosa, incluso en una situación de emergencia como la actual. Y hay que continuar así. Hay que afianzar los valores existentes, los que se están demostrando en estos momentos y evolucionar como pueblo, como gentilicio, como mexicanos a otra forma de ser que permita un desarrollo individual que sumado al desarrollo de otras personas y con el trabajo en equipo lleguemos a ser una sociedad libre, democrática, plural, tolerante y progresista.

Tengo la confianza en que México saldrá adelante. Que los mexicanos somos personas con ímpetu, inteligencia y capacidad de desarrollo.

Por eso es bueno decir ¡Vamos México! ¡Esto es México! Y decirlo con orgullo, porque esta vez sí somos patriotas.

 

Luciano García

Twitter: @Luciano__Garcia

Imagen tomada de Twitter

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