Amor con cara de bolero falaz

Amor con cara de bolero falaz

Capítulo 1 

el  año nuevo nos trae muchas sorpresas

levantamiento armado en chiapas que termina con el mito priísta de la paz social

creo que me voy a enamorar

nuestras miradas se encuentran y chocan y se acarician y sonreímos con picardía

el tipo es encantador y encantadoramente me dice salud levantando la mano en la que sostiene una cerveza mexicana de esas de las de mayor venta en el mundo

le respondo igual y zaz se acerca y pregunta que porqué tan serio

sin querer resulto típico y contesto que así soy y siento como su viril olor se mete en mi naríz y lo miro a los ojos

me cautiva con su voz así como de orgasmo

ya saben

igualita a la de los anunciantes de cigarros de la televisión

dice que se llama baltazar y que es médico y que es de torreón y que es y que es

y pienso que es un verdadero bizcocho

veo como desaparece la cerveza de su vaso a consecuencia del enorme trago que el norteño me brinda y veo también como su manzanota de adán se mueve semejando una valvulota  de pasote

aprovecho para mirarlo a mí antojo y me regodeo con esos sus ojos café claro mucho más hermosos que los de la malagueña

admiro sus cejas pobladas y sus manazas inquietantes

mmmh vello en pecho

mi mente viaja enloquecida y lo desnuda completamente y me deleito con su par de perfectas y perturbadoras nalgas

se me acerca un poco más y me retiro como por inercia

él sonríe ampliamente sintiéndose dueño de la situación

le digo como idiota que cuando sonríe se le forman hoyuelos en las mejillas y me obliga a agregar que me agradan mucho mucho mucho

digo que así me parecen más deliciosos sus cachetes

agrego que me resultan más mordibles y más acariciables y más lamibles  y máaaas

él carraspea como para frenar un poco mi ataque de ligereza

yo me siento en mi nube para concentrarme en la canción que interpreta el pianista del bar

el norteño me canta al oído eso de que ya tú veras como te voy a querer

le digo y tú ya verás como te voy a adorar y le sonrío nervioso

siento como sí se me cayeran los calzones cuando el bigote norteño del médico norteño se me mete en el oído

no tengo más alternativa que cerrar mis pispiretos ojitos para disfrutar y no controlar ese desequilibrante cosquilleo que se ha apoderado de mi estómago

alcanzo a escuchar que dice que le parezco muy interesante

dice que tengo estilo y que le agrado mucho por masculino

me doy cuenta que no le agradan los homosexuales obvios porque dice

son gente con problemas de identidad

que en general le resultan muy conflictivos

argumento que los afeminados son como una especie de terroristas sociales que actúan así por desinformación y por rencor a una sociedad que los rechaza

el norteño me escucha atento mientras se me unta un poco más

prosigo y digo casi con la respiración entrecortada que los obvios no encuentran otro camino para vengarse que incomodar a los demás

a estas alturas guardo un poco de silencio para imaginar los gestos adustos de los cientos y cientos de mis posibles lectores guei que no compartirían mis tesis

casi puedo escuchar sus vocecitas entrecortadas por la ira y diciendo que no es posible y gritando que cuánta homofobia dentro de la misma comunidad homosexual y maldiciéndome por ser un pinche macho guei y un sucio paria y un &#%(*)$ y un   $)(&%$# y por etcétera y etcétera

vuelvo a sintonizarme en la pantalla de mi computadora para rematar democracia por todos los poros de mi piel canela

escribo

pero entiéndase digo

que debemos comprender y respetar a los afeminados

dejo un poco tranquila mi mente para imaginar  como el rostro de los anteriormente aludidos se suaviza y sus respiraciones vuelven poco a poco a tomar su ritmo normal

el norteño argumenta que lo he sorprendido con mi ponencia magistral

pide otras cervezas y continua alabándome por un espacio de tiempo indefinido

dice que para mis veintisiete años le parezco muy centrado y maduro

le regreso el piropo afirmando que para sus treinta y siete primaveras está echo todo un bizcocho

le coqueteo con los ojos por enésima vez

él sonríe y aprovecha el paso de un mesero para untarse aún más a mí sudoroso cuerpo

mi nariz queda pegada a un  manojo de vellos que escapan de su camisa entreabierta

me tiemblan las rodillas



le digo que huele a coco y pregunto que sí acaba de estar en la costa y asienta

aclara que en acapulco y dice acapulco de una manera cachonda

sonrío como bobo e imagino una maría bonita maría del alma acordándose mientras él me guiña un ojo

me derrito y cuando estoy a punto de turrón empiezo a hablar de literatura así nomás

aclara que la literatura no es su fuerte pero lo ignoro

digo que me encanta carlos fuentes y creo que hasta le pongo signos de admiración a la palabra encanta como para que no queden dudas de que el encantamiento alcanza niveles que rebasan lo indescriptible para rozar los límites de lo patológico

prosigo con la lista de encantadores y hablo de garcía márquez y de lezama lima y de jorge ibargüengoitia y de juan rulfo y de sartre y de saramago y de

él decide echarme un brazo sobre la espalda y yo me acomodo y surge el tema de mi gastritis

me dice que lo que yo necesito es un buen médico que me cuide noche y día

finjo que busco con la mirada a ése médico a mi alrededor y el me invita a su departamento

y abordamos su automóvil

observo embelesado cómo conduce con habilidad por insurgentes mientras canta haciéndole segunda a las rancheras de tania libertad

ya para cuando dice que el flautín del pastor yo lo tomo de la mano y se la aprieto fuerte y él coloca la mía sobre su pierna

percibo cómo se tensan sus músculos cada vez que incrementa la presión sobre el acelerador

lo imagino desnudo y en quinta

siento como si me fuera a venir cuando me besa frente a la estación del metro chilpancingo

pierdo la razón

cuando vuelvo en sí estoy sentado sobre un mullido sillón y con una cerveza en la mano y dentro de un departamento decorado con muebles rústicos  de madera y tibores y cuadros de paisajes al óleo

observo que el norteño coloca un disco compacto dentro de un extraño aparato como de finales del  siglo veintiuno

una música sabrosa empieza a sonar

detecto que es chavela vargas

el norteño supone que no la reconozco y dice es chavela vargas

digo ah y doy un trago a mi cerveza

chavela canta ponme la mano ahí macorina

el norteño me ofrece otra cerveza pero le aclaro que no deseo emborracharme

mientras bebemos escuchamos todo el disco entre suspiros y miradas prometedoras

el norteño se acerca

se arrodilla frente a mí

dice que soy muy dulce y que no desea lastimarme

me pongo alerta

remarca que tiene una cosa importante qué decirme antes de que algo suceda entre nosotros

empiezo a lucubrar

tal vez tiene sida o quizás es sadomasoquista

seguramente es su primera vez

ooooccho  diría cualquier loca pozarricense

ocho es mentira según la inventiva de la comunidad guei de esa petrolera y caliente y cachonda  ciudad norveracruzana a la que todo mundo está invitado

sirva de breviario cultural y turístico y antropológico

el norteño aclara que es bisexual y guardo silencio ante tal confesión

adopto una pose poco creíble de no hay problema y me siento como actor de telenovela bobalicona del canal de las estrellas

pregunto que si está casado

dice que no

divorciado y con dos hijos de seis y cuatro años respectivamente

pienso que la relación entre un hombre bisexual  y uno homosexual no es lo más conveniente

para qué conflictuarnos

corta mis pensamientos con otra declaración

tiene novia y es escritora y es muy guapa y la adora

mantienen una relación muy moderna  sin planes de matrimonio

la chica no sabe nada acerca de su bisexualidad

de la bisexualidad del norteño claro

detecto problemas

pregunto que si es todo

asienta y se acomoda a mi lado y me mira como esperando una reacción violenta o que se yo

le digo salud

sonrío como si no me importara para nada su rollo

intento hablar pero con su boca norteña sella mis labios sureños y aprovecho para que mis sureñas manos se agasajen con sus deliciosas  y norteñas nalgas

mete su tibia lengua sabor a cerveza limón sal dentro de mi boca

unos pelos tostados de su bigote café se meten en mí nariz

con su lengua explora mi garganta y me hace respirar con dificultad

ahora una de sus manos norteñas  se apodera de mis nalgas sureñas

dice que tengo unos labios muy bonitos y con sus dedos recorre el contorno de mi boca

comienza a desnudarme y río nervioso y me libero de sus brazos

me arrodillo para zafarle las botas y su bragueta queda frente a mis ojos

no puedo evitar mirar con descaro el enorme bulto que se le ha formado entre las piernas

mi erección es también inocultable

el norteño se pone de pie y me toma de la mano para conducirme hacía su recámara

nos quitamos la ropa

su tórax y su vientre cubiertos de una espesa pelambre me ponen al punto

siento ahogarme

acariciamos nuestra desnudez

sus manos me recorren con delicadeza al tiempo que dice que mi cuerpo es como un poema suave y armonioso

de manera natural se apodera de mi mente la imagen de jaime sabines recitando los amorosos frente a un auditorio repleto de púberes canéforas

no alcanzo a definir con exactitud qué es canéfora  y ni estoy seguro si la palabra lleva acento en la e pero no me importa

me gustan las palabras cálidas y sensuales del norteño

ahora muerde una de mis tetillas y gimo de dolor

lo aparto con suavidad

chavela vargas canta una vez más la llorona pero ahora con voz queda

sospecho que quiere hacerse cómplice de nuestra intimidad

el norteño lame mi oreja derecha y pregunta que si quiero sentirlo

no le contesto

chupo sus labios y su bigote

lamo su cuello

ahora su vientre

unto mi rostro en su pecho para perderme en su selva de vellos

chavela dice yo soy como el chile verde llorona picante pero sabroso

como inducido por la letra de la canción me apodero del pito del norteño

lo succiono con desesperación

mi ávida lengua viaja por su glande y exploro sus enormes huevos

el norteño gime y presiona mi cabeza contra su cuerpo

me introduce su miembro hasta la garganta

me lloran los ojos y lo aparto con suavidad

me empuja sobre  la cama y su lengua rasposita y tibia me recorre desde la nuca hasta las nalgas y busca acomodo entre mis recovecos más íntimos

le doy albergue

mis manos se aferran al colchón y baltazar me pregunta que si quiero que me coja

no le contesto y me concentro en el enorme placer que me provoca el roce de su bigote y su lengua en mi culo

nuevamente me pregunta que si quiero comerme por el culito su enorme tranca

ahora le digo que sí y después de alargar la i de si  como un kilómetro le pido que me meta toda su verga hasta el cogote

me siento muy pornográfico

casi como personaje de novela de luis zapata

me vuelvo y lo beso violentamente mientras sus dedos expertos me untan lubricante en el recto

levanta mis piernas y las coloca abiertas sobre sus hombros

cierro los ojos y aprieto los puños

siento la punta de su miembro forrado de látex intentando abrirse paso por entre mi esfínter ya dócil

se mete dentro de mí con suavidad y comienza a mover su pelvis sin perder el ritmo de rogaciano el huapanguero

me acoplo a su delicioso falsete

sudamos y meto mis dedos entre sus axilas para impregnarlos con su olor

los llevo a mí naríz y aspiro profundamente

ahora los meto a mi boca y chupo con ansiedad

el norteño tensa sus músculos y su rostro se descompone en infinidad de rictus inenarrables y después de media hora de mutuo placer se vacía dentro de mí y exclama un agh delicioso



segundos más tarde un potente chisguete de semen brota de mi enhiesto pene embarrándome hasta las tetillas

el norteño jadeante se acomoda junto a mí

se quita el condón y lo envuelve en un pedazo de papel higiénico bien pachoncito

descansamos en silencio

observo la formación de una telarañas  en el techo mientras me aseo con cierto pudor

el norteño dice con voz entrecortada que lo híce sudar y con sus dedos hechos pinzas aprieta amoroso mi naríz

exclama pelao y sonríe

como respuesta le acaricio los vellos del pecho y le digo que es necesario que limpie bien el techo de su recámara para evitar que bichos extraños aniden en ella

el norteño dice ajá y nos metemos a bañar y dormimos abrazados

su cuerpo tibio junto al mío me transmite infinidad de sensaciones

sueño

pasamos todo el fin de semana juntos encerrados en su departamento

encargamos pizzas y comida vegetariana y escuchamos música

hacemos el amor infinidad de veces hasta que me irrita bien feo de ahí

le digo que me tengo que ir y  me abraza y me abraza y me abraza

me dice con los ojos que no quiere que nos separemos y me enternece con su actitud

presiento que me voy a enamorar a pesar del peligro que representa la escritora

creo que estaría dispuesto a compartirlo sin problemas

vale la pena

finalmente me despido y el norteño me presta un ejemplar de la primera novela publicada por su novia

se titula los caminos de nosferando

hojeo el libro y observo que lleva una dedicatoria que prefiero ignorar

 

Isaías Carballo de los Reyes (Q.E.P.D.)

 

Isaías Carballo fue un joven escritor pozarricense fallecido en 2005. Publicó un libro y dejó dos novelas a mi cargo. Las publico como un homenaje a su creatividad y con la intención de que sus obras salgan a la luz.

Luciano García

Twitter: @Luciano__García

 

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